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miércoles, 17 de junio de 2015

Respete las reglas al arrendar o o tendrá razones para lamentarse

El arriendo, renta o alquiler de una propiedad inmobiliaria, es una actividad mercantil en el cual intervienen dos intereses, el del arrendatario y el del arrendador, incluso cuando el arrendador sea una dependencia gubernamental.

Para cada parte de este binomio existen normas y reglas que deben ser observadas.

El arrendador está en la obligación de mantener el inmueble en las condiciones que satisfagan las normas municipales establecidas para ello y las necesidades de su arrendatario, según el acuerdo o convenio de renta que se haya efectuado.

Por su parte, el arrendatario procurará mantener la propiedad en buen estado e informará al propietario, de inmediato, de toda irregularidad que se presente, pero jamás realizará adiciones, arreglos o reparaciones, a menos que esté contemplado en el acuerdo de renta.

En ocasiones se ignoran las reglas y las reclamaciones llegan a las cortes de justicia.

Es frecuente saber de arrendatarios que hacen reparaciones en las propiedades que alquilan y luego envían la cuenta de los gastos al propietario del inmueble, con el pago del alquiler correspondiente reducido en la misma proporción de la factura. Ignoran así que, sin una autorización al respecto, escrita y firmada por el dueño, han cometido un acto ilegal.

Todo aquel que en calidad de inquilino alquile, rente o arriende una propiedad inmobiliaria, debe tener siempre presente que quien rige la relación arrendatario – arrendador es el contrato de renta y que debe ceñirse al mismo en todo momento.

Tal como se establece una demanda a un inquilino moroso por incumplimiento de pago, asimismo se hacen reclamaciones a propietarios que no cumplen los acuerdos establecidos en el contrato de arrendamiento o incumplen las normas de seguridad establecidas para el inmueble.

Un contrato de arrendamiento no tiene que estar por escrito para que tenga carácter legal. Un contrato oral y por cualquier período de tiempo que se acuerde, tendrá el mismo carácter legal, pero será mucho más difícil de hacer cumplir. En estos casos la lógica y el respeto mutuo al derecho ajeno, suelen proporcionar los mejores resultados.



Fuente: El nuevo herald




Read more here: http://www.elnuevoherald.com/noticias/finanzas/article22625922.html#storylink=cpy

lunes, 10 de noviembre de 2014

Vivir en el centro de la ciudad o en los suburbios


Existen muchos mitos sobre los aspectos positivos de vivir en las afueras de la ciudad, supuestamente cerca de “la naturaleza” y el “aire fresco”, y lejos de los problemas de tráfico y delincuencia que supuestamente existen dentro de la ciudad. También escuchamos las desventajas de vivir en el centro o cerca del centro de las ciudades, de cómo el tráfico, el smog y la delincuencia estarán cerca de nosotros y nuestra calidad de vida empeorará por estos motivos. Nada más falso y lejos de la verdad. Todos esos mitos, han sido inventados a lo largo del tiempo por los desarrolladores inmobiliarios, que los usan como estrategias publicitarias para vender sus desarrollos ubicados lejos de la ciudad, y como excusa para convencer a la población de que no es tan malo comprar una propiedad que se encuentra lejos de sus lugares de trabajo, de convivencia, de estudio y de celebraciones sociales y religiosas.


Vivir lejos del centro de las ciudades tendrá alguna ventaja, no lo dudamos, pero los aspectos positivos se quedan muy cortos cuando analizamos los problemas que se suscitan cuando tenemos que vivir tan alejados de los lugares donde se desarrolla nuestra vida. Para empezar, el tiempo. La vida es corta, y el tiempo no regresa. El tiempo que podemos tardar en ir y regresar del trabajo todos los días puede ser una pesadilla cuando vivimos lejos o fuera de la ciudad. El tiempo de traslado significa levantarse más temprano, evitar en ocasiones el desayuno nutritivo y sustituirlo por barras de cereal o licuados que no nos proporcionan la nutrición y la energía adecuada para enfrentar tantas horas de trabajo. A la hora de la comida, es impensable ir a comer a la casa con la familia por el tráfico pesado de mediodía, y en la noche la hora pico se vuelve un viacrucis. Llegamos tarde, cansados, sobre todo por la cantidad de horas perdidas en traslados de un lugar a otro. Y no se diga los costos en gasolina si tenemos automóvil, o los múltiples camiones que tenemos que tomar, cuyo servicio es lento, malo y en las noches se vuelven peligrosos.


Vivir en los suburbios permite casas amplias y patios y jardines

Muchos anuncian las nuevas urbanizaciones como lugares de descanso, cerca de la naturaleza. El problema es que los nuevos fraccionamientos ni son lo suficientemente campestres para estar en contacto con la naturaleza, ni lo suficientemente urbanos para poseer la emoción y cercanía de tener los servicios y la infraestructura urbana a nuestro alcance. La ilusión de tener nuestro propio jardín se desvanece al poco tiempo de darnos cuenta que dicho jardín es un adorno, ya que lo utilizamos muy poco, además de que nos cuesta mantenerlo, pagando agua, jardineros y se vuelve un gasto extra.

Ahora veamos el otro lado de la moneda. Estamos hablando de los departamentos y conjuntos habitacionales que se encuentran dentro de la ciudad, cerca del centro o en colonias cercanas a nuestros lugares de convivencia. Si, es verdad, no tienen jardín propio, pero hay parques cercanos, y el mantenimiento del tapete verde que vemos a diario y no utilizamos no tenemos que pagarlo nosotros. Las tiendas, escuelas, centros comerciales y parques están cercanos, incluso podemos ir caminando hacia ellos. El sentido de pertenencia urbana se incrementa, ya que el aser parte de la ciudad, nos preocupamos más por tener las calles limpias y seguras.

Nuestra calidad de vida mejora al vivir dentro de la ciudad. Los tiempos de traslado al trabajo y a la escuela son más cortos. Podemos tener más tiempo de descanso y para tomar el desayuno. Las caminatas a estos lugares nos sirven de ejercicio y ahorramos en transporte. La convivencia con los vecinos, que en tiempos de nuestros padres existía de una manera muchos más intensa, vuelve a formar parte de nuestra vida diaria. Las ciudad en general se vuelve más bella y segura porque los ciudadanos la habitan, no sólo llegan a ella para trabajar, sino también para vivir.



Multitud de edificios en el centro de la ciudad

Viéndolo desde un punto de vista general, el vivir en la ciudad y no fuera de ella, no sólo traerá aspectos positivos para quienes viven cerca, sino para todos. El costo de llevar los servicios a lugares cercanos es mucho más bajo. Menos kilómetros de redes de agua, cables de electricidad y pavimento harán que la economía general de la ciudad mejore, teniendo la posibilidad de brindar más y mejores servicios a la ciudadanía. Es tiempo de volver a vivir la ciudad, y olvidarnos del concepto de suburbio que se inventó en Estados Unidos para poder vender automóviles. Es tiempo de mejorar nuestra calidad de vida aprovechar que todo lo tendremos al alcance de la mano si nos volvemos parte de la ciudad.


Fuente: Ciudad verde

jueves, 16 de octubre de 2014

Las ventajas y desventajas de vivir en una casa o en un departamento


Al momento de elegir entre una casa o un departamento para vivir, nos enfrentamos a una decisión difícil, ya que se trata de una inversión importante, probablemente una de las mas importante que enfrentará durante su vida, porque esta intentando elegir un lugar en el que vivirá por muchos años, y porque quizá no tengas los medios para averiguar cual de ellas te conviene mas.


Una solución es basarse  en las ventajas y desventajas de cada uno y relacionarlos con tu estilo de vida, acá intentaremos señalar algunas para hacer mas fácil la elección.

Ventajas y desventajas de una casa

Las casas son una mejor alternativa para familias con niños ya que suelen tener mas espacio, son más grandes y tienen patios y jardines al aire libre totalmente privados. La sensación de libertad se siente en una casa no la puede entregar un departamento, obviamente, no tendremos que sufrir cuando fallen los ascensores ni gastar dinero mensualmente en el pago al conserje. Tu privacidad también es mayor, ya que no estarás separado de tus vecinos solo por una pared, no escucharás discusiones ni los ruidos molestos de una radio o un televisor puesto a todo volumen. Lo mismo en el caso de la cocina, si la casa no es pareada, no recibirás olores de la cocina vecina.



Elegir casa o departamento: Departamentos en venta en Concepción

Todo parece bastante bueno con las casa, pero también tienen desventajas. Son algo más caras que los departamentos, tienes que hacerte cargo de todo el mantenimiento, es difícil conseguir una en pleno centro, y en cuanto a seguridad los departamentos son mejores.

Ventajas y desventajas de un departamento
Un departamento puede ser mejor para parejas jóvenes, estudiantes, solteros, personas mayores, y todo aquel que lleva una vida ocupada y prefiere tener seguridad y confort en un mismo espacio, con buena ubicación.

Si bien suelen ser más chicos que las casas, podrás elegir la cantidad de habitaciones y comodidades que necesitas, siempre pagando por ello. En general, un departamento es más económico y más nuevo que una casa, y con sólo pagar los servicios correspondientes, siempre estará impecable y bien atendido. Además, es una buena inversión porque los departamentos son muy elegidos para arrendar.

Venta de Propiedades en Concepcion. Chile


Lo malo que tienen, es que en general no tienen espacios al aire libre y siempre hay vecinos molestos. Por otro lado, no puedes hacer uso, en el momento que quieras, de los espacios comunes y tienes que estar cuidando de no molestar a los demás.

Las similitudes entre ambos es que los dos van a costarte mucho dinero, pero serán capaces de convertirse en tu hogar. En los dos podrás elegir la cantidad de ambientes que deseas, la ubicación, y todos los detalles que estás buscando.

En fin, la decisión es muy personal, sólo es cuestión de ver qué es lo que mejor va contigo. Recuerda que si bien ahora prefieres una cosa, nada es definitivo, y más adelante podrá cambiarse a otro tipo de vivienda.